viernes, 2 de julio de 2010

La familia de ajos y cebollas

Origen del ajo y la cebolla


El antepasado de nuestro ajo horticola procedia de Asia central, pero las variedades que hoy se cultivan, tienen con toda probabilidad su origen en paises del Próximo Oriente y del litoral mediterraneo, adonde llegó hace cuatro milenios, como minimo; el ajo aparece citado en textos sánscritos; en el Papiro Ebers, hallado en 1862 en una tumba de Tebas y datado hacia el 1550 a. C., se dan ya recetas medicinales en las que interviene el ajo.


También se sabe que los esclavos que construian la piramide de Gizeh (500 a. C) recibian ajos como parte de su dieta, que incluia tambien abundantes cebollas y rábanos, en la creencia de que estos alimentos aumentaban las fuerzas necesarias para aquel agotador trabajo. Tambien las cebollas eran muy valoradas por los egipcios, al igual que el ajo y el puerro. En la época de griegos y romanos las cebollas eran muy consumidas. Se creía entonces que aumentaban la fuerza de sus soldados.


Asi vemos que los antiguos egipcios apreciaban el ajo tanto por sus propiedades medicinales como por su capacidad de aumentar las energias fisicas.


Receta de sopa de ajo

Esta sopa es sencilla pero muy sabrosa y muy popular en algunas regiones del sur de Francia.

Poner a hervir agua (se puede calcular algo más de un cuarto de litro por persona, porque ha de cocer un rato) con un manojo de hierbas aromáticas (tomillo, laurel, romero, etc,) y un puñado de dientes de ajo grandes. Dejar hervir unos 15 minutos para concentrar el sabor de los aromatizantes. Añadir durante la cocción tres o cuatro cucharadas de aceite de oliva. Disponer en los platos algunas rebanaditas de pan sentado o un poco tostado, y completar con el caldo de ajos y hierbas.


Receta de cebollas rellenas



3 cuartos de litro de agua
4 cebollas medianas dulces , peladas
1 cucharada de cebolla verde picada
1 y media cucharaditas de perejil fresco picado
6 cucharaditas de mantequilla , dividido
media taza de jamón magro completamente cocido
una cuarta cucharadita de sal
una cuarta cucharadita de pimienta
una cuarta cucharadita de semilla de apio
una octava cucharadita de ajo en polvo
media taza de migajas de pan blando, dividido

En una cacerola grande, hay que poner agua a hervir. Agregar las cebollas, tapar y dejar hervir unos 10  minutos o hasta que estén tiernas. Dejar enfriar 5 minutos. Cortar una rebanada fina de la parte superior de la cebolla; hacer cuidadosamente el hueco, dejando una concha de un 1 cm. Picar la cebolla eliminada.

En una sartén antiadherente rociado con mantequilla, freir la cebolla picada, cebolla de verdeo y el perejil en 4 cucharadas de mantequilla en 3 minutos. Añadir el jamón, sal, pimienta, semilla de apio y ajo en polvo y freir hasta que las cebollas estén suaves y el jamón esté ligeramente dorado. Agregar una cuarta taza de migajas de pan caliente.

Derritir la mantequilla restante y mezclar  con el pan rallado restante. Espolvorear sobre el relleno. Tostar durante 3-4 minutos o hasta que las migas estén ligeramente dorados y las cebollas estén bien calientes.

2 comentarios:

  1. Las cebollas somos muy apreciadas desde tiempos remotos. Arriba las cebollas!

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  2. A mi me gustan mucho las cebollas; nunca las he puesto rellenas pues a mi familia no les gustan, aparte de que mi hijo es alérgico a ella, así que tengo que cuidar mucho de no ponerla cuando él come en casa.
    Respecto a la sopa de ajo, la haces algo diferente a la mia: yo no le echo especias, frio los ajos machacados y el pan cuece cortado a trocitos hasta que casi se deshace, pero un dia la probaré como la has puesto

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